¿Qué es la ortodoncia preventiva?

En la actualidad, existen gran variedad de tratamientos de ortodoncia que dan respuesta a diversos problemas. No obstante, todos persiguen un mismo objetivo: lograr un estado de oclusión óptimo de los maxilares y una correcta alineación de los dientes, proporcionando al paciente un buen estado de salud y mejorando su estética.

Si tuviésemos que diferenciar entre tres grandes tipos de aparatos de ortodoncia lo haríamos en tres grupos: la ortodoncia preventiva, la ortodoncia interceptiva y la ortodoncia correctiva. En este post vamos a centrarnos en cómo funciona y qué problemas resuelve la ortodoncia preventiva.

 

¿Cuándo es necesaria la ortodoncia preventiva?

El principal objetivo de la ortodoncia preventiva es actuar antes de que aparezcan futuros problemas, como una mala oclusión. Por ello, se utiliza en niños de corta edad (entre 4 y 10 años) cuando el resultado de los estudios y radiografías realizadas en la consulta dental reflejan que va a haber un desarrollo anormal de la estructura bucofacial.

Para detectar este tipo de problemas a tiempo, es fundamental que los padres lleven a sus hijos a visitar al ortodoncista antes de que cumplan los 6 años. En el momento de realizar el estudio de la boca del niño, los especialistas en Ortodoncia pueden prever la situación oral que más o menos va a desarrollarse en el individuo y ponerle solución, ya que se encuentra en etapa de desarrollo y crecimiento.

SI no se ponen medidas para poner fin a este tipo de maloclusiones, puede llegar a desarrollarse un trauma oclusal, que puede causar serios problemas al paciente. Para evitar existen diversos métodos de tratamiento con un alto porcentaje de éxito para dar solución a estas anomalías.
 

¿Qué técnicas se utilizan?

Prácticamente cualquier anomalía detectada en etapas tempranas puede ser corregida antes de que llegue a desarrollarse en su totalidad. Para ello, suelen utilizarse aparatos removibles como expansores del paladar, disyuntores o retenedores del espacio.

El mecanismo de este tipo de aparato es simple y el niño puede retirarlo en cualquier momento, por lo que los padres deberán estar atentos de que los llevan puestos el tiempo que les ha indicado el ortodoncista. No obstante, el hecho de que sean removibles facilita que el niño mantenga una correcta higiene tanto de su boca como del aparato.

 

En nuestra clínica dental en Vitoria somos expertos en ortodoncia infantil. La detección temprana de los problemas en la boca del niño es sinónimo, en la gran mayoría de los casos, de un tratamiento más sencillo y eficaz.